Decepciones que te cautivan

mayo 6, 2019 0 Por Mala Delicada
Decepciones que te cautivan

Me he dado cuenta que lo poco que me cautiva, aquello que me atrae de vez en cuando, no suele perdurar mucho en el tiempo… Y las razones básicamente son que me canso de ello o me decepciona…

Búscame y tal vez me encuentres…

Cuando la causa soy yo, se debe a que suelo perder el interés (y muchas veces también la paciencia) con facilidad;la constancia es una de mis tareas pendientes, soy consiente de ello. Pero me creo de las personas capaces de dejar la mente abierta para atrapar nuevas experiencias, aunque en realidad soy más de dejarme atrapar por ellas; que las cosas fluyan, y si fluyen hacia mi por su propio cauce, mejor, lo prefiero así… Llámame cómoda, lo reconozco también.

(De)mente incontrolable

Cuando aquello me decepciona “por sí mismo” es peor, y nos pasa a todos, supongo. Pero aquí la verdad es que la culpa real no suele ser de los demás sino de tus jodidas expectativas. Tenemos la mala costumbre -mental- de esperar de alguien más de lo debido cuando no hemos pactado verbalmente condiciones de antemano. Y entonces llega el drama, porque es difícil controlar la mente para que no divague o fantasee más de la cuenta… Y por mucho que digamos que somos de la filosofía del Carpe diem, a veces no es tan fácil aplicarnos el cuento.

Hago lo que quiero, pero mi mente más…

Dulces e impertinentes decepciones

Y las decepciones, más leves o más intensas, suelen ser como un flash impertinente en toda la cara, que te ciega de forma irritante unos instantes y al cabo de un rato pasa, o bien como un latigazo inesperado que te lastima la piel… De ti depende si cicatrizará pronto o no esa herida.

Y así, lo que me cautiva no perdura demasiado en el tiempo.

A veces es por mi, y otras, pues también, pero con algo de tu culpa, mi dulce decepción, porque si más no, tu cierta involucración o la falta de ella han sabido afectar mis perspectivas de la cruda realidad…

Irremediablemente no lo puedes evitar, te dejas cautivar para dejarte decepcionar. Tal vez no siempre, pero pasa. Aunque vale la pena si te deleitas con esa primera parte; de la segunda alguna lección sabrás aprovechar, eso seguro…

¿Y tú que opinas? ¿Te has sentido decepcionado últimamente?

Mala Delicada